Filosofía educativa
Debido a nuestra elevada vocación, debemos destacar en todos los programas educativos, proporcionando una formación sistemática y completa en la Palabra de Dios desde una perspectiva centrada en Cristo. Por lo tanto, es imprescindible contar con profesores y personal competentes en sus respectivos campos, que sean evaluados periódicamente y que busquen constantemente formas de mejorar sus habilidades profesionales.
El profesorado enseña y los estudiantes estudian sin temor a que se viole su libertad académica y sin temor a ningún tipo de discriminación. A cada estudiante se le concede el derecho a aprender, a investigar y a explorar sin restricciones. Esta libertad está garantizada cuando se concede la correspondiente libertad de enseñanza a los profesores. Estos derechos se extienden a los estudiantes y a los miembros del profesorado dentro de los parámetros de una sólida formación académica y dentro del marco adecuado de los fundamentos bíblicos y la esfera institucional concedida por el Consejo de Administración.


